El MECD les aplica ilegal “bonificación”

 

Maestros de Escuelas Bolivarianas

reclaman salario justo

 

Quienes laboran en esas escuelas experimentales, no fueron preparados por medio de talleres de inducción o seminarios sobre el diseño curricular.   Además, se les viene amedrentando con el fin de que renuncien a ciertos derechos, tales como  pertenecer a un sindicato o asistir a asambleas sindicales. Incluso, se les pretende negar el derecho constitucional a huelga.  Es decir, toda una campaña de intimidación, de miedo, muy propia de quienes quieren violar permanentemente el Estado de Derecho

 

    Las Escuelas Bolivarianas tienen serios problemas que deben ser superados.

  

    Las Escuelas Bolivarianas, se han convertido en piezas claves para el desarrollo del Proyecto Educativo.  Al margen de los avances pedagógicos que encierra dicho ensayo, que al revisarse nos parecen acertados, pues pretende unir la enseñanza teórico – práctica de los conocimientos con el amor al trabajo y el crecimiento recreacional, cultural y deportivo del individuo, existen otras consideraciones que pueden hacer fracasar dicho ensayo.  En particular, nos vamos a referir a las condiciones laborales y salariales de los educadores que prestan sus servicios en esas escuelas.

 

    Si se quiere tener docentes motivados y ganados para la idea de las actividades laborales en las Escuelas Bolivarianas, los maestros deben estar bien remunerados y con condiciones de trabajo acordes con la elevada misión y dignidad del educador.  Pero, en dichas escuelas ocurre todo lo contrario.  Si partimos de la idea de que el docente en general está mal remunerado y que en la reciente discusión sobre el salario del 2001, el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, sólo ofreció un 14% para los Licenciados o Profesores (incluido el 10% del decreto presidencial), es de suponer que sobre ese escuálido sueldo docente, quienes trabajan en las Escuelas Bolivarianas tendrán un incremento de 60%, puesto que trabajan un 60% más de tiempo.

 

ABUSO PATRONAL

 

    Lo lamentable, es que de acuerdo al instructivo que sobre el funcionamiento de dichas escuelas produjo el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, este 60% de incremento (hasta ahora), sólo se ha tomado ilegalmente como un Bono, sin incidencia alguna en las prestaciones sociales, ni en los bonos de fin de año, vacacional, compensación por título de maestría, semanas de ajuste salarial, ahorros IPAS-ME. Es decir, es un abuso y un atropello para los docentes de esas escuelas.

Muchos educadores se vieron en la obligación de renunciar a otros cargos, nacionales, estadales o privados, o renunciaron a horas docentes en otros centros de trabajo, alentados por ese 60% que al principio se les presentaba como parte  de   su   salario   –como debe ser-, porque legalmente es parte de su salario.  El patrono insiste en una conducta ilegal y niega reiteradamente las incidencias de este mal llamado bono.

 

    Por otra parte, quienes laboran en esas escuelas, no fueron preparados por medio de talleres de inducción o seminarios sobre el diseño curricular.   Además de ello, se les viene amedrentando con el fin de que renuncien a ciertos derechos, tales como:  pertenecer a un sindicato, asistir a asambleas sindicales, incluso se les pretende negar el derecho constitucional a huelga.  Es decir, toda una campaña de intimidación, de miedo, muy propia de quienes quieren violar permanentemente el Estado de Derecho.

De continuar estas condiciones discriminatorias, las Escuelas Bolivarianas están condenadas al fracaso,  y eso que no mencionamos, el estado deplorable de la infraestructura de la mayoría de estas escuelas, la falta de instalaciones deportivas, comedores, etc., que obviamente perturban este ensayo. Las autoridades educativas mantienen engañados al Presidente y a todos los venezolanos sobre la real situación de las Escuelas Bolivarianas.

 

    El Régimen Laboral de los Profesionales de la Docencia es uno sólo: a partir de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la Ley Orgánica de Educación y sus Reglamentos, la Ley Orgánica del Trabajo y su Reglamento y los logros y conquistas contractuales, son extensivos a todos estos educadores, de modo que el patrono no puede desconocer sus derechos y sus reivindicaciones.

 

DEUDAS MILLONARIAS

 

    La deuda que tiene el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, con los educadores que laboran en estas escuelas se eleva a un monto mayor al millón y medio de bolívares con cada docente.  Solamente en el Bono Unico por retardo en la discusión contractual le adeudan Bs. 480.000,00 incluyendo el último pago de Bs. 300.000,oo que debe pagarse en el mes de Junio 2001.  En el Bono de Fin de Año de 2000, la deuda es de 24 días de salario; en el Bono Vacacional varía entre 9 y 19 días; en las dos Semanas de Ajuste Salarial del año 2000 le adeudan 8,4 días; en los ahorros del IPAS-ME la deuda es de un 80% del salario mensual, incluyendo el 60% de aumento. En resumen lo que han hecho con los educadores de las Escuelas Bolivarianas es un asalto a su salario.

 

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Jubilados y Pensionados

merecen respeto

 

Los educadores jubilados y pensionados deben ser atendidos a plenitud por el MECD.

 

Es indignante e inaceptable que el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes se burle reiteradamente de los educadores jubilados y pensionados: 

 

1° Al no ofrecer cronograma alguno de pago sobre la nivelación acordada con los salarios de los educadores activos, cuya deuda data del mes de Mayo del año 2000 (más de un año).

2° Las prestaciones sociales de los miembros del personal docente jubilado o pensionado desde 1996 y hasta el año 2000, no han sido pagadas, y aquellas de los años 94 y 95 se pagaron sin los intereses de mora correspondientes.

 

3° Los depósitos bancarios de las pírricas remuneraciones no los envían a los bancos en las fechas acordadas, 11 y 26 de cada mes, y muchas veces las sumas depositadas están incompletas, lo que produce en el educador de la Tercera Edad un sentimiento de frustración e indignación.

 

4° Las 17.000 mil solicitudes de jubilación sin respuesta alguna, constituyen una violación a los derechos humanos establecidos en la Constitución Nacional, y producen una merma en la calidad educativa, ya que la mayoría de quienes las han solicitado han sido motivados  por razones de enfermedad, cansancio y decepción por el mal trato que se les da.

 

    Exigimos respeto y consideración para quienes le han dado su vida a la formación de los niños y jóvenes del pueblo.

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